BIENVENIDO AL BLOG DE FILOSOFIA I

Este blog fue realizado por lor los alumnos de Filosofía 1 del CCH Plantel Azcapotzalco:

Grupo 515:
*Olvera López Perla
*Barbet Guzmán Fernanda Gabriela

Grupo 518:
*Austria Díaz Enrique
*Bobadilla Ricardo Johana Andrea
*Duarte Quintana Divani
*Hernández Uribe Bernardo Irving
*Leonel Molina Diana
*Nievez Ramirez Alejandra


La natación y la filosofía, por Divani Duarte Quintana (Grupo 518)


          Para hablar sobre la relación entre la filosofía y la natación tenemos que comenzar por definir qué significa la filosofía. En términos generales, la palabra filosofía proviene de las voces griegas que son: philos, amor y shopia, sabiduría, así que etimológicamente, filosofía es amor al saber o a la sabiduría. La filosofía busca la verdad de todas las cosas, de allí que cada filosofía se sustente de sus propias bases, y que algunos adopten una filosofía u otra, cada quién tiene sus propias ideas a las que permanece leal, por lo cual, resulta muy difícil unificar un modo de pensar que se adapte a todas las personas.
          Por otro lado, la natación es un concepto que bien se puede relacionar con la estética; el término estética deriva de la palabra griega aisthesis, que significa sensación, conocimiento obtenido a través de la experiencia sensible. Sin embargo, hoy en día se refiere a una rama de la filosofía que se ocupa de analizar y resolver todas aquellas cuestiones relativas a la belleza y al arte en general. Es por tanto una ciencia de que se encarga del estudio de lo bello bello.
          Hay que diferenciar la estética de la filosofía del arte, ya que esta última abarca un ámbito mucho más limitado que el de la estética, restringiéndose a las obras de arte y excluyendo a la naturaleza como objeto de estudio. La estética trata el problema de la belleza sin acotar su objeto a un campo determinado e incluso trata las relaciones existentes entre el arte y la naturaleza.
El primer filósofo que trató en profundidad un tema desde un punto de vista estético fue Platón, para él, el arte era aquella destreza manual o intelectual que requería cierta habilidad y conocimiento a fin de producir algo. Platón dividió las artes en dos clases: las artes productivas de objetos reales, que eran tanto materiales como naturales, y las artes productivas de imágenes.
          Al ser el mundo material una copia que imita y participa del mundo inteligible (de las ideas), todo arte será una imitación de una imitación, teniendo, por tanto, un ínfimo grado ontológico. Los objetos artísticos son una imitación (mímesis), de lo que ya es una copia, y por lo tanto, gnoseológicamente pertenecen al ámbito de la eikasía, de la conjetura, no pudiendo aportar conocimiento alguno.
La belleza es, en Platón, una idea que se refleja en las cosas. Aristóteles mantiene la idea platónica del arte como imitación. Al igual que muchos otros filósofos que partieron de esta idea y que con el paso del tiempo dieron aportaciones que permitieron ver y definir la estética desde otros puntos de vista.
          La natación, por ejemplo, es un deporte en el cual se observa mucho la estética ya que como lo definió Platón, la natación, no es más que una imitación de lo que se observa. Los diferentes estilos de nado que existen (mariposa, dorso, pecho y crol) intentan imitar la belleza de los animales, tal es el caso del estilo de mariposa que combina el movimiento dela cabeza, el dorso, la cadera y las piernas para imitar la gracia de un delfín. O el notorio caso del estilo de pecho que imita el movimiento de una rana que avanza continuamente gracias al poder de sus piernas, inclusive los profesores enseñan a sus alumnos las técnicas de natación usando frases como "nada como ranita imitando su patada".
          La natación al igual que todo lo demás tiene un antecedente histórico. Una serie de hechos que la llevaron a convertirse en el deporte que conocemos hoy en día. Desde épocas primitivas, el ser humano ha tenido que adaptarse al medio que le rodea, y uno de ellos es el acuático. Si tenemos en cuenta que el planeta Tierra está formado por tres cuartas partes de agua podremos comprender la gran importancia y la necesidad de que el hombre se adapte a este medio.
          La natación se conoce desde la época prehistórica, como lo demuestran dibujos de la Edad de Piedra en la "caverna del nadador" cerca de Wadi Sora en la parte sudoeste de Egipto, cerca de Libia. Las referencias escritas datan desde el año 2000 aC., entre estas se incluyen La Odisea, La Biblia (Ezequiel 47:5), Actos 27:42, Isaiah 25:11), Beowulf, y otras sagas. En 1538 Nicolas Wynman, profesor alemán de idiomas, escribió el primer libro sobre la natación, titulado: "Colymbetes". El rey Satoyfrasio se ahogó intentando nadar en una bañera en 1103. La natación competitiva en Europa empezó alrededor del año 1800, principalmente usando el estilo braza. El estilo crol (del inglés crawl), entonces llamado "trudgen", fue introducido en 1873 por John Arturh Trudgen, que lo copió de los indios nativos de América.


     La natación pasó a ser parte de los primeros Juegos Olímpicos modernos de 1896 en Atenas. En 1902 el estilo trudgen fue mejorado por Richard Cavill, usando la patada continua. En 1908, se creó la asociación mundial de natación (FINA Federation Internationale de Natation Amateur). El estilo mariposa fue en un principio una variación del estilo braza, hasta que fue aceptado como un estilo autónomo en 1952.
          Conociendo ya algo sobre la historia de la natación podemos darnos cuenta cómo es que el hombre ha imitado y adaptado los movimientos que le dan mayor movilidad, destreza y belleza al desplazarse en el agua. Esta imitación a través del tiempo se ha hecho más sofisticada, procurando que el alumno nade lo mas limpio (refiriéndose a un buen estilo de nado) y en el menor tiempo posible.
          Como se puede observar la natación es un deporte que directamente se relaciona con la estética, ya que busca una expresión bella del cuerpo, y a la vez, la natación se encarga de imitar los movimientos de la naturaleza, haciendo parecer por unos momentos que no es una persona a la que vemos nadar, sino que es un veloz delfín, un alegre anfibio o incluso un instintivo perro el que nada para llegar al otro lado de esa larga alberca.